viernes, 13 de julio de 2012

Incultos y peligrosos.

Las orquestas se disuelven, las subvenciones desaparecen, la educación bajo mínimos y la sanidad pública en vías de extinción. Los emprendedores ya no lo son y los que pretendían serlo se han echado atrás; las hipotecas siguen ahí y los productos de primera, segunda y tercera necesidad se encarecen.

No tenemos lo que nos merecemos, no puedo creer que todos estemos equivocados y solo la "clase" política sepa lo que es mejor para nosotros. No puedo encontrar una relación entre recortes de sanidad, educación y cultura con "esfuerzo" cuando ellos nos piden que nos jodamos a viva voz y nos mienten, humillan y evitan que nuestras vidas sean dignas y que nuestros hijos se beneficien de nuestra felicidad.

La lamentable y asquerosa actitud de los que están en el poder acabará tarde o temprano, el tiempo no perdona y todo tiene un límite, sí, pero mientras la solución a nuestros problemas llega seguiremos disfrutando de pequeños placeres, esos que nos hacen sentir humanos y en ocasiones hasta buenas personas.

La música y la lectura seguirán proporcionándonos momentos de una intensidad que ellos, los políticos de tres al cuarto que nos gobiernan, no podrán conocer jamás. Su incompetencia y escasa capacidad para entender que el ser humano jamás ha sucumbido ante las imposiciones florecen cuando para "sacar adelante a un país" recortan en lo que nos hace personas dignas y felices. La cultura es necesaria como la sanidad, quizás el fútbol lo sea para muchos pero hasta para conocer las alineaciones de tu equipo hace falta saber leer y más si eres seguidor de un periódico deportivo.

A ellos, a los que no saben lo que hacen porque solo les interesa enriquecerse a costa de los demás les dedico algo que jamás entenderán y nunca disfrutarán.


viernes, 6 de julio de 2012

¿Cualquiera puede?

Cualquiera puede componer música, cualquiera no puede ser músico.

La música de cine ha tenido durante su historia grandes músicos a su servicio, otros que no han llegado a ser genios y otros que hacían su trabajo con más o menos capacidad pero que casi siempre cumplían su función.

Recuerdo en los ochenta que cuando leía la crítica de una película en el periódico, lo primero que hacía después de leer el título era ver la ficha técnica y buscar el nombre del autor de la BSO, y casualmente lo conocía. Ahora no, ahora florecen nombres de nuevos compositores cada día y el resultado es por desgracia el mismo: música vacía, falta de talento y con un denominador común añadido llamado volumen, cuánto más alto más impactante; ante la falta de emoción todo vale, incluso el aumento de decibelios.

Se ha perdido desarrollar un tema, darle forma, otorgarle sentido a las escenas con leitmotivs bien trabajados, no se trata de repetir una y otra vez aleatoriamente un tema principal carente de melodía.

El músico no se ha perdido, por suerte seguiremos disfrutando de buena música de cine y con el tiempo espero que esta nueva moda de "cualquiera vale" desaparezca poco a poco.

Y ya que estamos os propongo un juego: si tuviese que resolver un misterio o un crimen, ¿por cual creéis que me decidiría?