lunes, 30 de diciembre de 2013

Wojciech Kilar.

Retomar un día como hoy mi blog me produce por una parte alegría y por otra mucha tristeza. La alegría de volver a tener algo de tiempo siempre es una buena noticia pero el momento en el que se presenta la oportunidad no lo es tanto musicalmente hablando. Ayer nos dejaba Wojciech Kilar. La música de Kilar será recordada por la mayoría gracias a Coppola y a su mal titulado "Drácula de Bram Stoker" (esto da para otra entrada) pero Kilar ha sido y será mucho más que eso. Sus obras de concierto, ballet, coral y de cine conforman un legado importante que debemos recordar aquellos que nos emocionamos con la música.



viernes, 13 de julio de 2012

Incultos y peligrosos.

Las orquestas se disuelven, las subvenciones desaparecen, la educación bajo mínimos y la sanidad pública en vías de extinción. Los emprendedores ya no lo son y los que pretendían serlo se han echado atrás; las hipotecas siguen ahí y los productos de primera, segunda y tercera necesidad se encarecen.

No tenemos lo que nos merecemos, no puedo creer que todos estemos equivocados y solo la "clase" política sepa lo que es mejor para nosotros. No puedo encontrar una relación entre recortes de sanidad, educación y cultura con "esfuerzo" cuando ellos nos piden que nos jodamos a viva voz y nos mienten, humillan y evitan que nuestras vidas sean dignas y que nuestros hijos se beneficien de nuestra felicidad.

La lamentable y asquerosa actitud de los que están en el poder acabará tarde o temprano, el tiempo no perdona y todo tiene un límite, sí, pero mientras la solución a nuestros problemas llega seguiremos disfrutando de pequeños placeres, esos que nos hacen sentir humanos y en ocasiones hasta buenas personas.

La música y la lectura seguirán proporcionándonos momentos de una intensidad que ellos, los políticos de tres al cuarto que nos gobiernan, no podrán conocer jamás. Su incompetencia y escasa capacidad para entender que el ser humano jamás ha sucumbido ante las imposiciones florecen cuando para "sacar adelante a un país" recortan en lo que nos hace personas dignas y felices. La cultura es necesaria como la sanidad, quizás el fútbol lo sea para muchos pero hasta para conocer las alineaciones de tu equipo hace falta saber leer y más si eres seguidor de un periódico deportivo.

A ellos, a los que no saben lo que hacen porque solo les interesa enriquecerse a costa de los demás les dedico algo que jamás entenderán y nunca disfrutarán.


viernes, 6 de julio de 2012

¿Cualquiera puede?

Cualquiera puede componer música, cualquiera no puede ser músico.

La música de cine ha tenido durante su historia grandes músicos a su servicio, otros que no han llegado a ser genios y otros que hacían su trabajo con más o menos capacidad pero que casi siempre cumplían su función.

Recuerdo en los ochenta que cuando leía la crítica de una película en el periódico, lo primero que hacía después de leer el título era ver la ficha técnica y buscar el nombre del autor de la BSO, y casualmente lo conocía. Ahora no, ahora florecen nombres de nuevos compositores cada día y el resultado es por desgracia el mismo: música vacía, falta de talento y con un denominador común añadido llamado volumen, cuánto más alto más impactante; ante la falta de emoción todo vale, incluso el aumento de decibelios.

Se ha perdido desarrollar un tema, darle forma, otorgarle sentido a las escenas con leitmotivs bien trabajados, no se trata de repetir una y otra vez aleatoriamente un tema principal carente de melodía.

El músico no se ha perdido, por suerte seguiremos disfrutando de buena música de cine y con el tiempo espero que esta nueva moda de "cualquiera vale" desaparezca poco a poco.

Y ya que estamos os propongo un juego: si tuviese que resolver un misterio o un crimen, ¿por cual creéis que me decidiría?




viernes, 27 de agosto de 2010

Series TV.

En mis tiempos de infancia y adolescencia se emitieron series de gran calidad que no pude disfrutar por mi edad y ahora me estoy vengando de los dos rombos y del control parental.

Ultimamente no voy al cine. Por desgracia no tengo tiempo y cuando lo tengo no hay ganas de salir. Es lo que tiene la vida laboral/familiar, que cuando se puede no se quiere y cuando se quiere no se puede.

Las series de TV se han convertido en mi refugio audiovisual y me estoy encontrando con verdaderas joyas que me han atrapado de principio a fin. Salvo algún contratiempo que me tengo merecido por no hacer caso a mi instinto, he de decir que la elección de las series que he podido ver ha sido magnífica.

Musicalmente hay de todo. Hablo de algunos compositores conocidos y otros que no son tanto pero que demuestran un buen hacer y una profesionalidad que más quisieran muchos de los que en la actualidad trabajan para el cine. El resultado final de la mayoría de estas series es espectacular, tanto en la producción como en la dirección y cuentan además con actores que saben ganarse al espectador desde el primer episodio.

Esta fiebre por las series comenzó con Alias. Aunque con anterioridad disfruté de títulos como Friends o Frassier, éstas, las consideraba como un divertimento que me hacía pasar un rato estupendo diario. Eran un producto típico en cuanto a concepto se refiere, estaban destinadas a hacer reír, para pasar el rato y encontrar afinidad con los personajes. Por aquel entonces (incluso ahora) es fácil encontrar alguien que te diga "tío, eres como Chandler"

Alias cambió mi forma de ver una serie de TV. Viví momentos que creí haber perdido, no recordaba las ganas de ver un nuevo episodio de una serie desde mis tiempos de adolescente.

Battlestar Galactica me atrapó. Tras cuatro temporadas me vi huérfano de tele y pensé que mi mundo TV se había acabado pero no, estaba equivocado porque me encontré a Dexter. Se acabaron sus episodios y ahora sí, ya no había nada que hacer, la tele no podía ofrecerme nada que me enganchase como estas dos.

Pero por suerte volví a equivocarme. Firefly me divirtió y me entretuvo recordando tiempos en los que la aventura era el género que más me llenaba, aunque por desgracia fue cancelada y la satisfacción no fue completa. Carnivale sufrió el mismo final y cuando vi el último episodio me prometí a mí mismo no volver a engancharme a una serie que no estuviese completamente acabada.

El lugar de Friends lo ocupa The Big Band Theory y cuando quiero algo más irreverente paso a The I.T. Crowd
Tengo donde elegir y Fringe ocupa el lugar que dejó Expediente X (aunque las últimas temporadas ya no me atraía tanto como al principio) The Wire es una de esas joyas que hay que ver y Roma no se queda atrás. Roma, además, tiene algo muy bueno: son dos temporadas, principio y fin. La historia se cierra. Series con 3, 4, 5 o más temporadas se arriesgan a cansar y a enredar, desgastan al espectador y tienen que mantener un nivel en cuanto a guión se refiere que por norma general falla en algún momento.

Life on Mars no está mal, dos temporadas cumpliendo su cometido. Y llegamos a la BBC y sus series de 3 capítulos por temporada. Wallander es un ejemplo de producción seria, bien hecha, con actores magníficos y con tramas independientes en los distintos episodios. La elección de Kenneth Branagh en el papel protagonista es un gran acierto. La penúltima que he visto ha sido Sherlock, también de la BBC y también de 3 capítulos. Aprovechando el tirón cinematográfico del personaje, los británicos han decidido modernizar al detective y trasladan sus hazañas a la época actual que vivimos. El resultado, desde mi punto de vista es excelente. Un producto entretenido con la esencia de Conan Doyle manteniendo el espíritu de las novelas y sobre todo de los personajes. Los amantes de la música de cine no podrán dejar de pensar en la versión de Guy Ritchie con música de Zimmer debido a cierto parecido "bandasonoril" que da la impresión de venir impuesto por la propia productora.

Y el final de todo ha sido John Adams. Espectacular adaptación del libro de David McCullough con la interpretación magistral de todos sus actores, empezando por unos inconmensurables Paul Giamatti y Laura Linney. Todo en la miniserie está increíblemente conseguido, desde el vestuario al maquillaje, pasando por el diseño de producción y la música. Si a todo esto sumamos una dirección sobria y una duración moderada, el resultado es sobresaliente.

A ver ahora qué veo yo que esté a la altura.





miércoles, 19 de mayo de 2010

Música de la Historia

No puedo explicar el hecho de sentirme atraído por la música que surge de la idea de un hecho histórico tan cruel como la segunda guerra mundial. Todo lo relacionado con esta barbarie me ha atraído desde siempre y he intentado mantenerme informado sobre publicaciones o grabaciones de compositores relacionados con esta tragedia.

El Holocausto es una de las fuentes que más y mejores obras literarias, musicales y cinematográficas nos ha legado, transmitiendo ese sentimiento de injusticia y desazón que nos corroe a los que tenemos algo de sentido común y que nos diferencia de los que piensan que la guerra soluciona problemas.

Muchos son los autores que han narrado las vivencias de los presos en campos de concentración alemanes. Semprún, Levi y Kertész, son algunos de los que nos han dado a conocer la crueldad de los hechos acontecidos en estos campos y en los ghetos, la palabra nos lo cuenta todo, nos sumerge en historias y nos hace viajar a lugares que no conocemos y que acabamos conociendo como si hubiésemos vivido en ellos.

La música se ha nutrido de textos relacionados con el exterminio judío. Compositores que lo vivieron y otros que por suerte lo vivieron en la lejanía aprovecharon los textos escondidos por presos o escritos directamente en las paredes para expresar sus sentimientos. La canción de Terezin de Franz Waxman es un ejemplo de ello. El compositor de origen judio tomó los poemas de niños presos en Terezin para componer este oratorio.

En el cine hay multitud de ejemplos. Sin duda (y teniendo en cuenta el carácter de este blog) el más admirado por mí es La lista de Schindler. Esta obra maestra de Steven Spielberg está acompañada por una de las bandas sonoras más bellas jamás escritas para el cine. John Williams crea una partitura que nos transporta entre sentimientos humanos e inhumanos, representa el terror de una manera espiritual con un tema principal sobrecogedor, perfecto. Pero en este caso hay que puntualizar que es una composición creada para la imagen y van de la mano de principio a fin. La una necesita a la otra aunque la escucha del disco sea algo maravilloso para los amantes del género.

El Requiem Polaco de Krzysztof Penderecki no está compuesto expresamente para recordar el Holocausto pero está relacionado. El compositor quiere representar el dolor de su pueblo a lo largo de la historia, una historia que nos dejó imágenes de una Polonia devastada y rota que tras la guerra dependió de la Unión Soviética y que no fué hasta los años 80 cuando empezó a despertar. Penderecki compuso una de las obras más inquietantes que he escuchado nunca. El desasosiego que me provoca es equiparable a la admiración que siento por este compositor y en especial por su Requiem.

Para terminar he de decir que no solo provoca desasosiego la música, el vestido de la soprano también impacta.

Nada más que decir, solo escuchar, con especial atención los últimos 3 minutos más o menos...

domingo, 11 de abril de 2010

Reciclaje.

Recuerdo perfectamente el momento en el que Shostakovich pasó a formar parte de mi vida musical. Hace demasiados años ya, ojeando el programa que Radio Clásica me enviaba mensualmente a casa descubrí su nombre y me llamó la atención: Dmitri Shostakovich, suena bien, tiene buena pinta, a ver que esto.
La retransmisión comenzó con su sinfonía número 5 y el flechazo fue instantáneo. A partir de ahí lo de siempre: búsqueda desenfrenada de CDs, ansiedad por comparar versiones, descubrimiento de otras obras, libros relacionados con el compositor, etc.
Para colmo, descubrí que compuso para películas y mi alegría fue mayor. Por desgracia con el tiempo pude constatar que las películas para las que componía no eran precisamente obras maestras y la mayoría se limitaban a enaltecer a Stalin, pero aún así, hay temas de gran calidad recuperados en grabaciones cada vez más frecuentes de sellos discográficos que incluso recuperan la partitura completa.
Mi primer contacto músico-cinematográfico de Shostakovich fue The Gadfly, gracias, como no, al sello Naxos. Su Introduction sencillamente me dejó pasmado. El archiconocido Romance y el resto de temas pusieron el listón muy alto. Luego llegaron Hamlet, King Lear, Five Days, Five Nights, además de unas cuantas decepciones (las cosas como son).
No todas sus sinfonías son magníficas como la quinta, alguna incluso podría habérsela ahorrado, pero en general me apasionan, ganan por goleada las que sí me merecen la pena.
15 sinfonías y 15 cuartetos. Éstos últimos forman en mi humilde opinión uno de los más grandes legados de la música clásica, o seria, o culta, o la que no es de cine.
Y dentro de ese conjunto se encuentra el cuarteto número 8 que simplemente es PERFECTO. Sí, lo siento, ya he comentado en alguna ocasión que soy totalmente parcial cuando algo me gusta. No soy músico y desconozco si para un especialista en composición esta obra no está bien escrita o si para un entendido crítico músical es una sucesión insoportable de notas, pero es que me gusta, me vuelve loco.
Y esto me lleva al título de la entrada de hoy. Tras oir los cuartetos llegó a mis manos una grabación del trío para piano número 2 (gracias, cariño) y pude comprobar que había notas que ya conocía. No cabía duda alguna, pertenecían al cuarteto número 8.
La reutilización de temas a la lo largo de la carrera de un compositor es algo que siempre ha ocurrido y seguirá ocurriendo. Pau Donés lo sabe.
Espero que no os canséis mucho con los enlaces que os propongo que veáis y que disfrutéis al menos un poquito con ellos. A la hora de elegir los vídeos he tenido que optar por mejor calidad de imágen y sonido antes que por la de la ejecución de la obra.


En el primer enlace podéis ver una actuación en directo y ecuchar el Allegreto del Trío para piano Número 2 (ver a los músicos interpretar esta pieza siempre me ha gustado) y en el segundo enlace podéis escuchar una actuación en directo del Emerson String Quartet interpretando el segundo movimiento del Cuarteto número 8.

Ea, pues eso.



lunes, 5 de abril de 2010

Mediocridad

Da la sensación de que en la actualidad hay muy pocos compositores que ofrecen calidad dentro del mundo de las BSOs. Existe un grupo reducido que mantiene un buen nivel alternando decentes y magníficos trabajos con otros de gran categoría, pero se pueden contar con los dedos de una mano (los músicos y los trabajos).

Hace años uno se volvía loco al ver en las carteleras o en las revistas (internet ná de ná) los nombres de los encargados de ponerle música a las películas: Williams, Goldsmith, Bernstein, Morricone, Jarre, Delerue, Poledouris, Silvestri, Horner, Elfman, etc. Algunos ya estaban consagrados y otros empezaban. La lista es aún mayor porque me dejo en el tintero a varios que superan en calidad a la mayoría de los compositores actuales pero tampoco es cuestión de nombrar aquí a todos los que me gustan, con los que he mencionado es suficiente.

Da vértigo ver tanto genio y pena constatar que los que han heredado el oficio no están a la altura de sus antecesores. El causante de que escriba esto es el tema principal de Alice, de Danny Elfman. Es un tema redondo, perfecto, un tema de esos que se te meten en la cabeza y no dejas de tararear. De las últimas bandas sonoras que he podido escuchar con atención me quedo con esta y The Ghost Writer de Desplat. Dos temas principales de mucha calidad acompañados de mucho y buen oficio en el resto de la partitura. Pero claro, uno se acuerda de cuando era adolescente y tarareaba no uno, sino dos, tres, cuatro... muchos temas principales a lo largo del año.

El cine ha cambiado, la imaginación ha dejado paso al espectáculo fácil y a los efectos especiales y eso se nota a la hora de ponerle música. Algunos compositores ponen el "automático" y nos obsequian una y otra vez con lo mismo, otros intentan hacer algo digno pero sencillamente no les llega el talento y las "viejas glorias" que siguen en activo parece que tampoco están demasiado inspirados. Esperemos que solo sea una racha y que volvamos a disfrutar de muchos y buenos temas principales.